viernes, 23 de marzo de 2018

Bale, el extraño caso de Jekyll y Hyde

Bale, de la oscuridad en el Real Madrid al estrellato con Gales. Suplente en el Real Madrid y líder en Gales. Oscurecido por Lucas y Asensio en su equipo y brillante en su selección. Apagado en su club y feliz en su equipo nacional. A Bale se le nota en el cambio de semblante. Con Gales se siente importante y todos sus compañeros juegan a explotar sus virtudes, su velocidad, su regate y su remate. La escandalosa goleada endosada a la selección china, 0-6, puso en la picota al italiano Lippi, entrenador local, y confirmó que Bale es otro cuando juega como jefe de grupo.


El madridista hizo lucir a otro mito, Ryan Giggs, en su estreno como seleccionador del equipo británico. «Gareth», como también le llama Giggs, anotó tres goles y dio otro. El triple acierto supuso que Bale sea ya el artillero histórico de su selección, con 29 tantos, uno más que Ian Rush.
Dragones contra dragones, símbolo de Gales y de China, Bale abrió el marcador en una jugada de pase largo y asistencia final de Vokes con la cabeza, al más puro estilo inglés. Un fallo defensivo local permitió el segundo gol del madridista. Vokes firmó la tercera diana. Harry Wilson hizo el cuarto. Vokes rubricó el quinto. Y un pase de sesenta metros explotó la zancada monumental de Bale para verle sumar su tercera diana en una demostración prodigiosa de superioridad.
Giggs no quiso echar más fuego contra Lippi y sentó a su estrella pasada la hora de partido con el fin de no alcanzar la decena de goles. El número «once» del Real Madrid es un «diez» con Gales y el jugador número doce de Zinedine Zidane. Esa es la diferencia.

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